14.6.10

Orabidoo

─Buenos días, capitana Moonlish.
─Hola, Aydo. Aquí ya no necesitamos todas esas tontas formalidades, mejor llámame Sarah.
─¡Buenos días, Sarah!
─Mucho mejor, gracias.
─Llegaremos en pocos minutos. ¿Sigue durmiendo el comandan... quiero decir, William?
─Sí, estuvo despierto toda la noche.
─Me gustaría preguntar una cosa...
─¿Sí?
─¿Qué pasó en la reunión?
─Estuve hablando con William antes de que se acostara y ambos pensamos que tanto tú como Ampen deberíais saberlo. Cuando lleguemos al refugio hablaremos sobre ello. William tiene algunas holo-grabaciones en el visor.
─Mmm... de acuerdo. Por cierto, el refugio... ¿es realmente seguro?
─No lo sabemos. No es un lugar en el que haya muchos ojos puestos y Ampen lleva desaparecida de la base de datos estatal desde antes de la guerra. Quizá no sea seguro, pero es lo más seguro que vamos a encontrar mientras nos busquen.
─Me refería a...
─Sí, lo sé, Maheta. No le dijimos nada antes de salir y, si lo llegó a sospechar, estoy convencida de que no hablará.
─¿Y si usaron el analizador?
─Venga, Aydo, que no estamos en guerra.

4.6.10

Día 1475 VDM

─¿Qué novedades hay sobre la mujer?
─Nuestros fugitivos fueron prudentes y no le contaron nada. Sin embargo, parece que vio algo.
─¿Acaso sucumbió ante las dotes persuasivas de Jaao?
─Bueno... no exactamente. Digamos que tuvo que detenerla e interrogarla... a su manera.
─¿Qué? ¿Utilizó el analizador con ella?
─No quedaba otra opción.
─¡¿Ese saco de creatina se ha vuelto loco?! ¿Quién autorizó la operación?
─Yo lo hice, coronel.
─¿Us... usted? ¿No sabe lo peligroso que es para el sujeto intervenido?
─Es fundamental no dejar pasar el tiempo, si queremos atraparlos. Tenemos un nombre.
─¿A qué precio? ¿Cómo está ella?
─No lo sé, todavía no ha despertado...
─Vaya inmediatamente a la sala de intervenciones y no salga de allí hasta que tenga un diagnóstico fiable.
─Sí, señor.
─Glerck...
─¿Coronel?
─¿Cuál es ese nombre?
─Orabidoo...
─¿Y qué demonios se supone que significa eso?
─Todavía no lo sabemos, pero al menos ahora tenemos una pist...
─¡Lárguese, Glerck!

3.6.10

Día 1474 VDM

─Agente Jaao, ya le he dicho todo lo que sé.
─No me ha dicho nada...
─¡Es que no sé nada!
─Creo que no entiende la gravedad de la situación.
─Es cierto, no entiendo...
─Maheta... Moonlish y Elegur son fugitivos, el estado está al borde del colapso, y se está planteando la posibilidad de aplicar la ley marcial.
─¡Oh, vamos! ¿Es eso una amenaza?
─Es necesario que todos colaboremos para apresar a estos crimina...
─Váyase al infierno... ¡fuera de mi casa!
─No me deja otra opción. Queda usted detenida por ocultación de información de capital importancia para la determinación del paradero de dos fugitivos.
─¡¿Qué?!
─Haga el favor de colaborar. No me obligue a utilizar la fuerza...

1.6.10

Día 1472 VDM

─Comandante Elegur, ¿se encuentra bien?
─Pasa, Aydo, pasa. Solo estaba abstraído, tratando de ordenar algunas ideas.
─Me pregunto qué pasó en la reunión.
─Esa panda de malnacidos... parece que no aprendieron nada.
─¿Qué quiere decir?
─Todavía es información confidencial, lo siento.
─Está bien. Por cierto, hace unos minutos ha llegado este comunicado urgente para usted.
─Déjame ver.
(...)
─Esto es increíble.
─¿Qué ocurre?
─Estoy... ¡estoy arrestado!

27.5.10

Día 1467 VDM

─¡Comandante Elegur! ¡Dichosos los ojos!
─Aydo...
─¿Qué tal el viaje?
─Horrible, creo que necesitaré tres días para recuperarme. No logro acostumbrarme a los períodos largos de hibernación.
─Debería pasar por la consulta médica, seguro que podrán atenuar esa sensación.
─Lo haré.
─Pase también por la cocina. La cena se sirvió hace horas, pero le prepararán algo si tiene hambre.
─No será necesario, gracias. ¿Ha llegado ya la hija del profesor?
─Sí, llegó esta mañana, también visiblemente afectada por el viaje. Ha pasado todo el día en su habitación, pero mañana estará en la reunión. Todos estarán, es usted el último en llegar.
─Gracias Aydo, creo que me voy a dormir.
─Buenas noches, comandante. Descanse.
─Buenas noches.